Es increíble lo que puede hacer un abrazo
bien dado en el momento oportuno, y de la misma manera la falta de ellos
especialmente durante la infancia. Si le hubiesen dicho eso a Flora se hubiese reído
bastante, y uno se quedaría con una cara de no saber porque esa efusión tan
repentina.
Flora estaba teniendo problemas con la ley.
A veces las cosas que ella consideraba
divertidas la sociedad las consideraba desadaptadas. Pobre Flora, y digo esto
porque sé muy bien que ella en el fondo también sabía que del todo no tenía la
culpa. Algunos dicen que haber sido un niño maltratado no justifica para nada
que de adulto se cometan crímenes. Para opinar, a los que no lo han sido, les
resulta bastante fácil. Los que sí lo han sido y piensan lo de la frase
anterior yo creo que es una especie de traición
a la causa, como sea que quieran rotularla. Bueno, también quiero dejar
en claro que hablo de crímenes casi inocuos, de esos en los que no sale nadie
lastimado, y de criminales que casi que no se les podría llamar así. Porque a
los otros yo creo que se les va la mano. Son un tanto impulsivos a mi parecer,
esos a los que Flora dice que habría que darles veneno mezclado con la comida.
Flora es así, frontal, que se le va a hacer. Empieza a decir algo y nadie la
para, y ojo, no vallas nunca a cortarla a mitad de una explicación porque ahí
sí que quedas sin voz ni alpargatas.