jueves, 9 de febrero de 2012

“Como Beethoven: una luna llamada Eliza”

Contemplando la luna
escucho su risa,
veo su encanto…

Contemplo aquel astro
de luz lejana,
destellos que hablan,
seduciendo poco a poco mi alma.

Hay una dama dicen,
dicen Eliza se llama…
Ella le cuenta
a esa cómplice luna
temores, miedos, locuras
triunfos, sonrisas y abrazos.

Abismos dispares
pierden su tiempo
pierden su espanto,
cuando entre minerales
se filtra tu luz en lo alto;
y escapan al silencio…
esas palabras, tus palabras
que me dicen que ya estás contenta
que estás calma.

Todo eso susurra tu voz lejana,
que es la luna,
que es mi alma.