El día se volvió jaula
Y humo oscuro todo lo que toco
El vuelo de un insecto
Atravesó las rejas, posándose en mis labios
Y mil palabras furiosas lo destrozaron
(del otro lado)
Las pisadas que retumbaron en la grava
no venían por sendero conocido
y los perros de mis pupilas
le ladraron
y esos pasos y la llave se alejaron
sucumbo ante el terremoto
y la tinta se derrama
pero no es la culpable de la muerte del
poema
la toqué
y no quedaron estrellas
y eclipse lunar
y nubes presas
Ya sin jaula
Ya con penas
Soy humo, soy lo que me rodea.